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Ya no

No sé si sea la rabia o la amargura. El dolor o la añoranza. La soledad o el temor. Sólo sé que me corroe, que me invade y que me impulsa. La máscara es cada vez más pesada, el manto se vuelve mortaja.

Palabras al azar

--> Tus ojos me interrogan y enmudezco. Tus gestos preguntan cosas que no entiendo, tu sonrisa me invita para hacer cosas que no debo. La humedad de tus labios me embriaga de mieles prohibidas. Te acercas a mí y mis manos dejan de ser mías. Las posee tu ardor, las invade el ansia de ti. Se deslizan sin cuidado por tu cuerpo. Recorren ansiosas tus formas, tropiezan nerviosas entre tu intimidad. Apresan cada milímetro de tu piel, intentan retener cada parte de tu ser. Dibujarte es trémulo ritual, se nublan mis pensamientos y despierta el deseo. Mis manos intentan sin éxito, crear tenue memoria del tacto que roban de ti, de la humedad que les obsequias, del calor que hierve en tu vientre. Eres el frenesí que me invade, el placer al que me abandono. Eres el fuego que me consume  y el veneno que me adormece. El temor de tu desdén me desgarra y por eso me alejo. Mil veces te prefiero feliz y sin mí que atormentada a mi lad...

Ausencia - jorge Luis Borges

Habré de levantar la vasta vida que aún ahora es tu espejo: cada mañana habré de reconstruirla. Desde que te alejaste, cuántos lugares se han tornado vanos y sin sentido, iguales a luces en el día. Tardes que fueron nicho de tu imagen, músicas en que siempre me aguardabas, palabras de aquel tiempo, yo tendré que quebrarlas con mis manos. ¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia que como un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada? Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde.

Narrando la narrativa

Teclea, apresurado, palabras sin sentido que se plasman en la pantalla de su computadora. Al abrigo de la pálida luz del monitor, escribe con rabia mientras una triste canción hace eco en la vacía y oscura habitación donde se encuentra. Sus dedos se deslizan con la rapidez de mercurio sobre el teclado mientras el caudal de ideas fluye del manantial intangible albergado en su mente.  El cadencioso sonido del golpeteo producido por la teclas posee el ritmo al cual baila la efímera creación que es aquel escrito. Imágenes, recuerdos y fantasías se tornan en palabras sobre la pantalla y poco a poco se entretejen para conformar el universo de una trama. Su mente se inunda con miles de posibles algoritmos que describen y estructuran sueños inconclusos y pensamientos incorporales que sólo pueden ser mesurados por las redes de su imaginación. Siente el poder creativo fluir desde su espina dorsal, correr por las terminales nerviosas de su alma y salir despedido por la punta de sus...

La Noche Cae

La noche cae impasible y nos envuelve en un manto de melancolía. Ennegrecidas nubes, avanzan furiosas por el cielo. A su arropo ocultamos nuestros pecados de la luna. Tu cándida y delicada piel se funde con mis toscos trazos. Nuestros cuerpos abrazados se convierten en un mosaico de dolor y ternura. No me atrevo a mirarte, pues el crimen de nuestro amor me embriagaría y no podría sentir la culpa necesaria. Sé que me observas con esa fulminante esperanza que hay en ti. Tus infantiles ojos me atrapan sin remedio. Aun en medio de la oscuridad que nos trae la tormenta, sé que soy presa del hechizo de tu corazón. Relámpagos danzan en el firmamento que les da vida y exhalan el estremecedor grito que resume sus vidas en un instante. Mientras te abrazas a mi, llena de terror, la mortecina luz dibuja tus infantiles formas contra el fondo de la noche. El olor de tu cabello se mezcla con la esencia de tu delicada piel y me incitan a pasear mi rostro por tu espalda, para atrapar es...

Dudas y Decisiones

Había pasado, ya, un día desde aquel beso y mi vida se vio convertida en un maelstrom de decisiones que no contemplaba desde la adolescencia y de preguntas que no me hacía desde que aquel pollo murió en mis brazos POR RAZONES TOTALMENTE NO SEXUALES. Te vería. Aquella era mi única motivación a ir a la escuela. Por la mañana, mientras me miraba al espejo del baño, oscuras sombras bajo los ojos y un intenso dolor en la muñeca y el brazo, me recordaban que no dormí aquella noche, pensando en ti. Terminado el arduo ritual del baño, me rocié de colonia, perfume, desodorante, acondicionador, insecticida, todo lo que estuviera a la mano. Tenía tantos químicos encima, que si alguien hubiera fumado cerca de mí, habría explotado. Entonces, mientras me ponía la segunda capa de barniz encima, el pánico me atacó… ¿Sería demasiado? No podía saberlo con certeza, pues, como sabes, carezco de olfato. Sólo sabía que llevaba perfume encima porque escuchaba a mi vecino a través del muro preguntando...

Primera Tarde Romántica

Hace años ya de esto, pero me ha vuelto a la memoria tras pasar una tarde, hace un par de semanas, a la luz de los relámpagos en mi casa. La conocí en la secundaria. Siempre fuimos buenos amigos. Ella era (y es aún hoy día) tan extravagante como yo. Ambos, atontados por los torrentes de animé que se transmitía en la televisión abierta, intercambiábamos opiniones igualmente absurdas sobre cualquier tema que nos cruzara la mente durante los ratos de ocio en las siempre mal administradas escuelas del gobierno. Es increíble cómo a la luz de otra mente perturbada, la propia parece tomar un aspecto cuerdo. Compartimos mucho en aquellos solitarios y lejanos días. Desde desayunos hasta la compañía, pues ambos éramos los rechazados de nuestra clase. Yo era el nerd idiota y torpe que atentaba contra la superioridad hormonal de mis compañeros, y ella era la chica "feita" del salón. Ambos nos enfrentábamos, a nuestro modo, al problema de cursar la escuela en una zona que apen...