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Cómo dar una píldora a un gato en 11 sencillos pasos

Continuando con la racha de buen humor: ¿Como dar una píldora al gato? (11 pasos) 1. Tome al gato y acúnelo con su brazo derecho o izquierdo, como si estuviera sosteniendo a un bebe. Posicione el índice y el pulgar de su mano libre para aplicar una suave presión a las mejillas del gato mientras sostiene la píldora con la otra mano. Cuando el gato abra la boca, arroje la píldora dentro. Permítale cerrar la boca a los efectos de que el gato trague la píldora. 2. Levante la píldora del suelo y al gato de detrás del sofá. Acune al gato en su brazo y repita el proceso. 3. Traiga al gato del dormitorio y tire la píldora baboseada a la basura. 4. Tome una nueva píldora de la caja, acune al gato en su brazo manteniendo las patas traseras firmemente sujetas con su mano libre. Fuerce la apertura de mandíbulas y empuje la píldora dentro de la boca con su dedo medio. Mantenga la boca del gato cerrada mientras cuenta hasta 10. 5. Saque la píldora de la pecera y al gato de arriba del arm...

50 Formas de no aburrirse en un elevador

Para cambiar un poco el tono del blog, algo de humor. 50 FORMAS DE NO ABURRIRSE EN UN ASCENSOR 1. Hacer ruidos de carros cuando alguien entre o salga. 2. Sonarse la nariz y mostrarle el contenido del pañuelo a los otros pasajeros. 3. Hacer ruidos de dolor, darse un golpe en la frente y decir ¡¡Cállense!!, todos ustedes ¡¡Cállense!! 4. Silbar incesantemente las siete primeras notas de "Cielito Lindo". 5. Vender paletas para centros de rehabilitación de adicciones. 6. En un viaje largo, ladearse de lado a lado a la frecuencia del elevador. 7. Afeitarse... las piernas. 8. Abrir la mochila o el bolso, asomarse y preguntar: "¿Habrá suficiente aire allí?" 9. Ofrecer etiquetas con los nombres de cada uno de los pasajeros. Usar la propia al revés. 10. Quedarse callado y sin moverse en una esquina, mirando la pared. 11. ¡Flatulencia! 12. Acercarse a otro pasajero y susurrarle: "No se preocupe, las patrullas ya vienen". 13. Saludar con un...

Dejad que los niños se acerquen a mí

En verdad, nunca presto atención a los programas de baile, ni me emociono por saber si a "juanito" López le darán su ojito biónico al ganar algún concurso. Estos programas suelen ser lamentables excusas para mostrar a las "actrices" más solicitadas del turno, con la menor cantidad de ropa posible y pavoneándose con movimientos burdamente "provocativos". No me malentiendan, no desacredito el baile. Me es indiferente. El problema que me trae aquí, y por el cual he nombrado esta entrada, es que me cabo de enterar (en el carrusel de canales) que existe algo llamado "La ronda de niños" o "infantil". Cuando vi esto, en primer lugar me dio mucha risa, no, no por los niños, en verdad bailan mucho mejor que las lagartonas que aparecen en el programa, cuyos movimientos hacen parecer que sufren de convulsiones. La risa me invadió al ver los sobre-sexualizados vestidos que usaban las niñas. Comenté esto con un par de amigos que gozan de la...

Primer beso

Me levanto por la mañana, aún tambaleante, poseído por el vaivén pendular, entre el dulce abrazo de morfeo y los estridentes gritos del reportero en el radio que anuncia el recuento de muertes de la noche anterior. Así comienzo el ritual de cada jornada, sé que estará ahí. Sé que será otro de esos extraños días que no puedo ni deseo explicar, cuyo impacto desconcertante impide la conciliación de mi razón y mis emociones. Acudo a la escuela para reanudar mecánicamente la conocida rutina que tan bien he construido. Me muevo silente y desgarbado entre saludos hipócritas, deberes insulso y falsas sonrisas, aguardando, con un ansia muda que grita, su arribo. El sordo dolor cesa, pues aquí llega, al fin. Su presencia me cambia, transforma mi ánimo y me llena de algarabía. Ante su mirada, a su lado, me siento diferente, soy diferente. Mas no es debida mi transformación a burdas zalamerías ni vanas lisonjas. En verdad me siento más vivo, más tranquilo, más humano cuando estoy en su co...

Explicando el Heavy Metal

Tomado (y corregido) de la frikipedia Heavy metal En el principio de los tiempos Dios tenía ángeles cantando y coreando mariconcillos himnos religiosos con temáticas tan atrayentes y dispares como: "Jesusito de mi vida, eres niño como yo..." y otras cosas de tal calidad foneticomusical. Satanás, asqueado por esos himnos intentó acallarlos creando una nueva estirpe de pseudohumanos, capaz de pasarse por el arco de triunfo toda la música popular y pegadiza para rendir culto a sonidos estridentes, solos de guitarra de duración indefinida e ídolos que misteriosamente mueren de forma misteriosamente misteriosa. Tal y como cuentan los estudiosos del tema, en "el evangelio según Joey Demaio 13:10" se dice que los dioses crearon el Heavy Metal (Se entiende que lo anterior no era ni heavy ni ostias) y vieron que era bueno, así que le dijeron a Manowar que lo tocasen pero con una condicion: que fuese fuerte y alto, estos aceptaron y como resultado crearon el True Met...

Sobre las abducciones

Esta joyita de video, ilustra un punto interesante sobre los relatos de abducciones que recorren el mundo: http://www.youtube.com/watch?v=RUki-07sp2E Al principio, la narración, acompañada de la evidencia en video de la escalofriante sesión de hipnosis, hace mella en el escéptico que llevo dentro y desea sacar a relucir al fan de la ci-fi. El principio del relato es sólido, tenebroso, verosímil. Hace pensar en las pruebas que hacemos como humanos sobre varios animales, y me hace preguntarme si no sería sencillo que una raza ajena a este mundo hiciera pruebas similares al no encontrarnos sino como un curioso mamífero nativo. Además, se han dado casos de experimentación sobre humanos, que hacen parecer a las cosas relatadas durante las abducciones como paseos en la playa. Pero después, el relato del video se torna... absurdo, por no usar otras palabras. Si esos seres que te han perseguido sin cuartel ni misericordia, viviseccionándote por años, sólo te desean como banco de esperma... ¿P...

Extracto de "El Heroecito" de Dostoyevski

"...ese temor de perder, por algún concepto, a los ojos de quien en tanta estima tenemos, lo que al mismo tiempo nos inspira anhelo de adentrarnos más en su corazón merced a los merecimientos de nuestras acciones... En sus proximidades, nos sentimos mejores, como más libres y efusivos; y sin embargo, la mirada de sus grandes ojos tristes, que delataban energía y espíritu, era tímida e inquieta, cual en perenne fuga de algo hostil y amenazadoramente espantoso, y ese temor extraño difundía a veces tal tristeza dolorida por sobre sus plácidas facciones..."